[FOTOS] Indulto Es Insulto: Protesta entre disparos policiales, sabotaje y oportunismo de partidos

Miles de personas salieron ayer a las calles de las principales ciudades del Perú a manifestarse contra el indulto otorgado al ex dictador Alberto Fujimori por el presidente Pedro Pablo Kuczynski, gracia presidencial concedida horas antes de Navidad a cambio de evitar la vacancia presidencial.

En la capital Lima, se dieron dos movilizaciones simultáneas, una en las calles del centro y otra que partió desde Miraflores, siendo ésta última hostilizada en todo su recorrido por la Policía con bombas lacrimógenas y disparos de escopetas de perdigones, que dejaron varios heridos. Cabe destacar el desproporcionado despliegue de efectivos policiales, sobre todo agentes del Grupo de Intervenciones Rápidas (GIR) que disparaban desde sus motocicletas, policías terna vestidos de civil y muchos jóvenes oficiales que intentaban bloquear la marcha con sus formaciones de escudos.

Días antes de la manifestación, surgieron fuertes disputas entre distintos colectivos de jóvenes y movimientos sociales de protesta, en torno al acuerdo al que habría llegado la dirigencia sindical de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y la Policía para obtener permiso para protestar y variar la ruta de la marcha, limitándola al centro de la ciudad, a cambio de poder celebrar un mitin pre electoral de partidos políticos en la plaza Dos de Mayo. Los jóvenes que estuvieron en desacuerdo con la CGTP fueron quienes se movilizaron desde Miraflores.

Asimismo, la plaza San Martín, otro punto recurrente de encuentro para protestas en Lima, amaneció cerrada por los uniformados. Pero el intento de amedrentamiento se hizo más evidente cuando al término de la protesta, la plaza Dos de Mayo tocó la noche con las luces eléctricas de los postes totalmente apagadas, evocando en muchos el recuerdo de los apagones provocados por los terroristas durante el conflicto interno.

Finalmente, cuando los partidos políticos y dirigentes de la CGTP se dispusieron a dar su mitin para aprovechar la multitud de manifestantes, un grupo jóvenes, muchos de ellos anarquistas, les increparon su oportunismo electorero desde el público, surgiendo pequeños roces con los militantes de izquierda.

El ex dictador Alberto Fujimori, quien rigió los destinos del Perú en la década de los noventa junto con su asesor de inteligencia militar Vladimiro Montesinos, se encontraba purgando una condena de veinticinco años de prisión por cargos de corrupción y violaciones de derechos humanos perpetrados por el grupo Colina, escuadrón de la muerte de militares que desaparecieron estudiantes de la Universidad La Cantuta y mataron a un niño de ocho años en Barrios Altos, entre muchas otras masacres. El derecho de gracia concedido a Fujimori también podría librarlo de ser enjuiciado por otras atrocidades, como las esterilizaciones forzadas de mujeres indígenas, la desaparición de estudiantes en los hornos del Cuartel General del Ejército y el asesinato de la periodista Melissa Alfaro, pero se espera que el proceso por la matanza de campesinos de Pativilca pueda devolverlo a prisión.

Fotos de Jai G. y Alan B.

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Redacción La Plaza

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