Pedro Castillo: “El maestro tiene hambre, tiene sed, pero lo hemos dejado todo y venimos a pararnos aquí”

Puso un requisito para dar esta entrevista: que se hablara sobre la educación en el Perú. Considerando el marco en el que las gestiones se desarrollaron, un par de días antes de iniciarse la masiva huelga nacional acatada por las numerosísimas bases regionales de maestros sindicalistas que él representa, el pedido podría haberse considerado irónico. Pero tenía sentido, el grupo encabezado por Pedro Castillo Terrones, en abierta insubordinación al supuestamente oficial Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Perú (Sutep), supo desde un primer momento que enfrentaba a un triple enemigo -gremio, Estado y prensa hegemónica- que lo satanizó y silenció sus demandas por la escuela peruana.

La huelga fue declarada ilegal, los maestros fueron amenazados con descuentos y reemplazos, la opinión pública levantó el desinterés porque el alumno reciba sus clases completas ¿Existía una posibilidad de que el paro nacional de docentes prospere?

Inician otra manifestación, pero esta vez sin el aval del magisterio en su conjunto ¿Qué es lo que ha motivado la ruptura con el Sutep, en la forma de realizar los reclamos y en los objetivos de la educación?

El Sutep puede que sea legal, pero no es legítimo. No es legítimo para el profesor de pueblo, hace mucho que perdió el respaldo de la mayoría de los colegas. No nos representan, y como no nos representan, sus acuerdos, diálogos y reuniones no tienen sintonía con lo que queremos.

Sin embargo, el gobierno se vale de que la directiva encabezada por Alfredo Velásquez se encuentra dispuesta al diálogo para calificarlos a ustedes de “extremistas” y “radicales”.

Pero ellos igual no han ganado. Al contrario, ellos tenían todo el espacio y lo han perdido. Lo han perdido porque ahora son cascarones.  Se tratan de un grupo de estafadores ¿Con quiénes están trabajando, si no les sigue ni su sombra? Es un problema, pero que el gobierno siga conversando con ellos, eso nos fortalece, nos anima y nos ayuda porque es la misma cosa ¿Para qué se ha creado un sindicato? ¿Para coludir con la patronal?

Entonces no planteas la existencia de visiones diferentes entre colectivos, sino intereses subalternos por parte del gremio de maestros reconocido por el Estado.

El gobierno dice “Estamos dialogando con los dirigentes”. Esos dirigentes que dialogan son de años que han sido elegidos y se reparten cupos con el mismo Ministerio [de Educación]. Tienen a la gallina de los huevos de oro, la Derrama Magisterial, donde el mismo ministro de Educación tiene su delegado en esa Derrama que nosotros, todos los maestros del Perú, lo mantenemos aportando mensualmente y que ellos están metidos ahí. Y esos dicen ser formales porque tienen su papelito, pero no podemos distraernos. No tenemos tiempo para responderles.

Así es como nace la huelga, desconociendo a los que se dicen dirigentes ¿No hay intentos por lograr obtener tal puesto de representación?

Así es. No nos estamos confrontando a ellos, simplemente los ignoramos. Ya comprendimos que el gobierno no piensa soltarlos, muchos intereses de por medio. Es por eso que autónomamente, organizados, salimos a la calle. Me reuní con el ministro [Daniel Alfaro] hace un tiempo y pedí que se nos reconozca [a los maestros de las bases regionales] como un gremio legítimo. No pedimos ya nada en contra de ese otro grupo, pero no quiso ¿Qué podemos hacer?

Vayamos a lo sustantivo. Entonces ¿Por qué saldrán a las calles desde el dieciocho de junio?

Nosotros tenemos un encargo vivo del interior del país. El propio ex ministro Idel Vexler ha salido a nivel nacional a decir que hay más de veinticinco mil locales en el Perú a punto de colapsar, donde el gobierno no puede garantizar la integridad física de los estudiantes ni de los maestros. Nosotros es por eso que tenemos que ir a mendigar un derecho, o sea, ir a conquistar un derecho en la calle, casi como ir a buscar una pastilla en la farmacia. Pienso que no debería ser así, que los gobiernos deberían asumir su responsabilidad de contemplar a la educación no como una política de gobierno, sino como política de Estado, pero no sucede.

¿Cuáles son algunos de estos problemas educativos que el gobierno no está interesado en solucionar?

Hay muchas cosas, desde la misma concepción de la educación nos atan de manos. Programas  educativos totalmente desfasados y desactualizados; los jóvenes estudiantes terminan la primaria totalmente desligados de la secundaria. Y la secundaria está totalmente desligada de la universitaria; tiene que estudiar dos o tres años en una academia. Entonces ¿dónde está el espacio educativo? ¿Qué está haciendo el Estado?

El Ejecutivo impulsó un currículo nacional de educación que según sus voceros apuesta por una formación más integral y con enfoques transversales, pero es por acción de los sectores conservadores de la población y el Congreso que este no puede ser implementado ¿Veían en éste una mejora sustancial para los escolares? ¿Cuál es la crítica para el Parlamento?

Hoy tenemos un Congreso así, deslegitimado, lleno de corrupción. Nosotros no le hablamos a un Martín Vizcarra. Como él, hace un año hubo otro que fácil se fue. Nosotros le estamos hablando a un Estado en su conjunto. Incluso esto nos compete a nosotros mismos, o sea, la educación es una tarea compartida.

Lamentablemente vemos que hay leyes completamente fuera de los trabajadores. El Congreso te aprueba una reforma educativa, la reforma del magisterio, sin la participación del magisterio. Sí, desde el Ministerio dirán que trabajaron [el currículo nacional] con estudios, que hicieron consultas y claro, por ahí habrán escuchado al Sutep de Velásquez una vez ¿Ves cómo todo se vuelve un círculo vicioso? Las reformas educativas tienen que hacerse con los maestros. Esas reformas están de cabeza porque desde el pupitre hacen las leyes y se las dan al Ejecutivo que hace peor. Ambos [Congreso y Ejecutivo] tienen la responsabilidad [del estado de la educación peruana].

La polémica fue por el enfoque de género ¿Qué valoración tienen de este?

Bueno, pregunto ¿dónde está la realidad? Hoy se han perdido los valores en la familia. Y con ello no quiero que me malentiendas. Lo que vemos día a día es que hay señoritas que en el colegio se convierten en madres, son prostituidas, son maltratadas, lo vemos diario. Todo ello no se previene en el colegio porque al maestro se le ha atado de manos para corregir las cosas que están mal.

Entonces ¿con el currículo activo, el panorama sería diferente?

Hay más. Nosotros queremos promover una currícula desde la escuela, teniendo en cuenta lo que producen nuestras culturas, nuestros sueños, nuestros usos y costumbres, visión y misión. Eso es lo que estamos trayendo, pero te cierran las puertas. Las editoriales se coluden con los gobiernos, con el Ministerio de Educación que les dedica grandes presupuestos. Ellos dictan desde Lima, desde el pupitre, desde una maquina o libro y quieren que te la cumplas, te hacen su seguimiento para darle prioridad a las empresas. Vuelvo a preguntar ¿dónde está lo que siente el niño? ¿Dónde está la realidad? ¿Dónde está el concepto? Y sobre esas cosas quieren evaluar al maestro. Entonces, nosotros pedimos que el gobierno abra los ojos y acceda a su responsabilidad y contemple la educación no como un servicio, sino como un derecho.

Fotos de Jai G. y Alan B.

Precisamente ese es el punto que más se les cuestiona. El gobierno y los medios aseguran que ustedes rechazan que se les aplique la Evaluación de Desempeño Docente, lo que interpretan como “malos maestros que no están interesados en capacitarse para brindar una evaluación de calidad”.

Hay un compromiso de parte del magisterio que quiere emprender esta lucha para sacar la educación adelante. Queremos que se estudie economía, política, filosofía, que los niños pregunten, que no sean solo grabadoras, que vuelva la educación cívica. Al profesor se le dice “Usted venga a compartir. Este es un proceso de enseñanza en el que usted es un orientador, nada más, pero no puede educar” ¿Dónde está el papel del segundo padre que antes el profesor cumplía? Antes había una confianza entre el Estado, los profesores y la familia. La educación es tan pobre actualmente. Y el problema es integral; hay niños que se duermen en las clases, están tuberculosos, anémicos. Eso lo vemos los maestros en cada jornada ¿Depende de nosotros? Lo que sucede es que le echan la culpa a los maestros, que “por ellos la educación está así”. El problema no se enmarca como Estado, cuando es así cómo lo deberíamos entender y debatir. Sabemos que la educación es una tarea compartida. Nosotros también tenemos que poner nuestro esfuerzo, tenemos que empujar el carro si queremos cambiar las cosas. Queremos disponernos a una capacitación permanente, pero con parámetros que hayan sido fruto de una negociación entre iguales, de agentes interesados en los niños del Perú. Duele oír que por nuestras acciones miles de niños son afectados, cuando es todo lo contrario. Lo que queremos es ponerle fin a aquello. Yo solo quiero que todos sepan que detrás de cada maestro existe una familia y una necesidad. Igual que cualquier ciudadano, el maestro tiene hambre, tiene sed, tiene hijos que se enferman, pero lo hemos dejado todo y venimos a pararnos aquí. De esto no sacamos ningún beneficio.

Se comenta que personalmente Pedro Castillo azuza a los maestros por intereses políticos, que detrás no hay nada más, ya que los acuerdos que establecieron en las manifestaciones del 2017 se están cumpliendo.

Hoy estamos levantando una lucha y dicen que esta tiene fines políticos. Yo puedo retirarme de la misión educativa y sin ninguna duda vendrán otros dirigentes. Las masas y los maestros tendremos que salir permanentemente a decir cómo están las escuelas, los maestros y los presupuestos; cómo está la situación educativa. Recordar además que seguimos firme en el pedido de que se eleve el presupuesto al sector educación al seis por ciento, eso fue un compromiso ante el Acuerdo Nacional que se hizo en el gobierno del cual Kuczynski fue ministro de Economía.

Se te quiere calificar además como terrorista, estableciendo una conexión entre Movadef y Sendero Luminoso. Incluso, hace poco Perú21 aseguró que Maria Doraliza Castillo Terrones, a quien identificaron como tu hermana y que tú niegas conocer, figura como adherente a esta organización en las listas que se entregaron a la ONPE en el 2013 ¿Cómo respondes a esta estrategia de terruqueo y censura?

La educación no es como pagar un recibo de la luz o teléfono. La educación es un derecho constitucional. Y cuando tú sales a decir estas cosas, lo primero que salen a hacer es criminalizar estas luchas, criminalizar una huelga. El derecho a la protesta está en la Constitución. Los trabajadores tenemos derecho a protestas, pero te quieren terruquear, dicen que tu reclamo tiene fines políticos. Lo que pasa es que el gobierno no quiere solucionar el problema educativo.

El terrorista es el Estado, el hambre, la miseria, el desgobierno, la pobreza y el abandono. Terrorista son todos estos sinvergüenzas que se comen la plata del pueblo, estos carroñeros. Pueden hacer cualquier cosa en contra de nosotros, ponernos tras las rejas, querrán cerrarnos las calles, las plazas; pero no nos van a cerrar las ganas de luchar. Como no tienen la capacidad de resolver los problemas, te meten bombas, rochabús, todo meten ¿Así se van a solucionar los problemas? Nosotros venimos desarmados, el gobierno está armado con todo. Y por donde lo mires, sus aliados están armados. Nosotros tenemos otra arma, nuestra persona; traemos la vivencia, razón. Nosotros estamos buscando justicia no solo para los maestros, sino para el pueblo. Si estamos así peor ahora ¿qué se espera con los jóvenes de aquí en unos diez  o quince años? ¿Vamos a seguir manteniendo estas cosas? Yo pienso que ha llegado el momento en el que hay que sumarse padres de familia, educadores y población en su conjunto. A todos nos interesa la educación.

Es verdad que si bien nosotros hemos socializado estas demandas, hacemos un trabajo desde nuestro espacio, el gobierno y sus aliados hacen lo propio. Aquí no se trata de una guerra, aquí se trata de encarar una responsabilidad que nos compete, no solamente al Estado, sino también al maestro y al pueblo. Si vamos a estar así, sacándonos los ojos entre nosotros ¿Dónde estamos yendo?

Sin embargo ¿sigues aquel planteamiento que sataniza la dimensión política, preferencias e inclinaciones de cada profesor, que es al fin y al cabo una persona?

En un gremio, como en toda organización, como en todo espacio social, no estamos juzgando el credo político de cada persona, de eso es responsable cada persona. No hemos sido muy enfáticos porque sabemos a qué se puede prestar. Pero sí, es un derecho fundamental que tenemos claro y que respetaremos siempre. Sin embargo, solo nos queda aclarar que eso no entra aquí. Los maestros, en el marco del sindicato, somos un frente único. Para defender a la escuela tenemos solo un objetivo.

Además, es política y es realidad. El Perú es inmensamente rico en su tierra, en sus comidas, en su producción, en su geografía, flora, fauna y toda su riqueza. El Estado no valora eso. Simplemente agarra, te carcome los cerros, te saca el mineral, abandona a las familias cuando le quitan sus casas, los expropia ¿Dónde está la Constitución? ¿Dónde está la Carta Magna? ¿Qué le vas a enseñar al niño? Lo tienes que educar, se lo tienes que decir así de claro: Aquí estamos en un mundo de explotados y explotadores.

 

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María Sosa

Periodista que básicamente escucha, denuncia y escribe.