Terrorismo Nunca Más: Fujimoristas manipulan recuerdo de Sendero para pedir indulto

Fujimoristas vienen apropiándose todos los años del aniversario de la recordada captura del siglo, pidiendo la libertad del ex dictador, quien purga cárcel por los crímenes de lesa humanidad que cometió en los noventa.

Mientras las víctimas del atentado de Tarata y algunos militares retirados se concentran en Miraflores para conmemorar la captura del terrorista Abimael Guzmán a manos de los policías del GEIN en 1992, varios militantes fujimoristas, más de la mitad de los presentes, no tienen reparos en lucir sus banderolas y carteles pidiendo la liberación de su ex presidente. Aducen que Fujimori fue quien alcanzó la paz y derrotó el terrorismo, aunque en la actualidad purga condena por delitos de lesa humanidad cometidos por uniformados bajo su mando directo, según las políticas antiterroristas que él mismo implementó. A quienes organizan el evento, no parece molestarles en lo absoluto su presencia, por lo que la movilización se convierte también en una suerte de mitin partidista.

“A mitad de  los ochenta yo residía en la cuadra cuarenta y siete de la avenida Arequipa. Tendría trece o catorce años. Escucho un estruendo y mi hermano sale corriendo, él tenía un año más que yo. Se va a la otra cuadra con su cámara, donde estaba el centro de la Policía de Investigaciones y empieza a fotografiar. Les habían mandado dinamita o un sobre bomba. Volaron a dos policías suboficiales. Mi hermano reveló las fotos, la prensa llegó después. Mi madre me contó que los jardineros habían encontrado en el boulevard de la avenida parte del cuerpo de estas personas. Yo fui el año pasado a preguntar y ni los mismos policías sabían” relata Silvia Suárez, vecina miraflorina.

Abimael Guzmán, profesor de Filosofía de la Universidad de Huamanga, fundó el grupo terrorista Sendero Luminoso en 1979 e inició la guerra interna al año siguiente en la sierra central del Perú. En su afán por tomar el poder e imponer una dictadura de ideología comunista maoísta, Sendero mató a más de treinta y un mil peruanos entre 1980 y 2000, según las cifras del informe final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR). Abimael Guzmán fue condenado a cadena perpetua. Por su parte, el expresidente Alberto Fujimori conformó el grupo paramilitar Colina, que mató decenas de civiles inocentes con la excusa de la lucha antisubversiva, por lo que afronta una condena de más de treinta años de cárcel. Asimismo, en los veinte años de conflicto interno, las Fuerzas Armadas asesinaron a más de veinte mil ciudadanos, la mayoría también inocentes, según la CVR.

Fotos de Alan B.

“Mi padre Virgilio Ciriaco, era alcalde de Pumahuasi, en Tingo María. Ya habían dinamitado el local del consejo. A pesar de eso, permaneció en el cargo. En ese lugar, colindaba el narcoterrorismo. Había intereses creados por el cultivo de la coca y mi papá tenía que hacer cumplir la ley en cuanto a la erradicación y recibía amenazas. El doce de enero de 1987 fue asesinado por Sendero Luminoso en presencia de mi madre y de mi hermano menor de trece años. Yo tenía veintiocho años. Nosotros huimos a Lima. Mi mamá quedó muy nerviosa, mal de salud. Mi hermano, que presenció todo, se volvió una persona resentida, con problemas. Reclamamos que se cumpla el Plan Integral de Reparaciones. Cuando postulamos a algún cargo, no nos dan ninguna bonificación por ser víctimas del terrorismo, así como hacen para los licenciados de armas. Hemos hablado con la ministra de Justicia y este plan recién se está empezando a implementar desde el año 1983. Mire cuántos años han pasado, cuántos gobiernos” cuenta Elena Ciriaco Campos, con la foto enmarcada de su padre en la mano.

“Los atentados eran el pan de cada día. Tú estabas acá frente al cine Pacífico y de repente alguien gritaba ¡Coche bomba! y la gente corría y corría espantada. Era una ciudad de guerra. En el atentado del auditorio María Angola, una amiga vio morir a su compañera. Hubo mucho más atentados que no están en la CVR y nadie los comenta. Solo son experiencias vivenciales. Hay mucha información que no ha sido registrada y sería bueno que empiece a hacerse” remata Silvia Suárez, mientras los concurrentes a la marcha se desplazan al jirón Tarata para recordar la voladura de un coche bomba de Sendero en julio de 1992 en dicha calle miraflorina, que mató a veinticinco personas.

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Alan Benavides

Terminé Periodismo, fotografío protestas y escribo sobre conflictos sociales. No me gusta ningún gobierno, ni autoritarios ni represores, ni ningún poder económico.