[FOTOS Y VÍDEOS] Las obreras de Sitobur y el trabajo como derecho humano

Todas las semanas, decenas de trabajadoras municipales de limpieza de Lima, casi todas mujeres, se toman una tarde para marchar en protesta por las calles del centro de la ciudad. Intentan llegar al edificio de la Municipalidad Metropolitana y a otras importantes sedes de gobierno para manifestarse contra el alcalde Luis Castañeda Lossio y su política anti laboral. Pero la Policía siempre se lo impide, a veces bloqueándolos con líneas de escudos, a veces con golpes, a veces con lacrimógenas, pero siempre con mucha violencia. Siguen en lucha, ante el inminente despido colectivo que se les podría venir a fines de este año.

Ya desde fines de abril se habría vencido el concurso público entre la Municipalidad de Lima e Innova Ambiental, la empresa tercerizadora para la cual laboran las madres obreras que barren las calles de Lima todos los días. El 31 de marzo del 2017, la Cuarta Sala Laboral de la Corte Superior de Lima emitió una sentencia en la cual le ordenaba al municipio a pasar a su planilla a setecientos nueve trabajadores de limpieza pública, para que sean empleados directos con todos los derechos laborales. Sin embargo, la gestión de Castañeda viene haciendo caso omiso de la resolución judicial y continúa lanzando convocatoria para contratar una nueva empresa tercerizadora, lo cual implicaría el despido masivo.

En repetidas ocasiones, el Sexto Juzgado Especializado en Trabajo Permanente ha ordenado al municipio cumplir con la sentencia, con requerimientos enviados en julio del 2017 y en enero y febrero últimos, sin obtener respuesta. Raúl Oviedo, secretario general del Sindicato de Trabajadores Obreros/as de la Empresa Innova Ambiental (Sitobur), refiere que la empresa predilecta para ganar la concesión de limpieza púbica próximamente es la brasileña Petramás, la cual mantiene el monopolio del manejo de la basura en más de veinte distritos de Lima, pero en ninguna de sus bases permite la existencia de sindicatos.

BARRIENDO CON EL DERECHO AL TRABAJO

Sitobur existe desde el 2006 y a través de las sucesivas luchas, ha conseguido que el sueldo actual de los cerca de mil operarios de limpieza se mantenga en un aproximado de mil ciento sesenta soles, con los cuales muchas madres que son jefas de familia pueden sustentar a sus hijos y que laboran escoba en mano en las veredas desde hace más de veinte años.

Han sufrido duros golpes, como la muerte de Rosa Mamani Apaza, quien en agosto del 2017 fue alcanzada por un balazo durante un asalto en el Jirón de la Unión cuando estaba barriendo la calle, mientras la Policía estaba ocupada reprimiendo la recordada huelga de los maestros. La empresa solamente le dio dos mil setecientos soles de indemnización a la familia, en la que quedaron sus dos hijos adolescentes en la orfandad.

Asimismo, las sindicalistas de Sitobur también han sido hostilizadas y muchas de ellas despedidas por defender sus derechos, como Isabel Cortez, dirigente muy querida por sus compañeras, a la que le llevó más de un año la lucha por ser repuesta.

Fotos de Jai G. y Alan B.

El trabajo como derecho humano, rezan las arengas de las obreras mientras protestan, mientras son reprimidas por la Policía. Raúl Oviedo advierte que los alcaldes y sus gestiones pasan, pero son los barrenderos ediles los que quedan con los años para mantener la ciudad limpia. Afirma que la función que él y sus compañeras desempeñan no es una actividad complementaria ni alterna, sino una de las principales responsabilidades de la municipalidad, según consta en el artículo 80 de la Ley Orgánica de Municipalidades, por lo cual la tercerización atentaría contra sus derechos laborales.

UN PASADO VERDE CON MANUEL VELARDE

En febrero del 2016, trescientos treinta y seis operarios de limpieza del distrito de San Isidro, también madres en su mayoría, se quedaron sin el empleo en el que llevaban más de una década. El caso fue similar: la comuna sanisidrina finalizó su contrato con Innova Ambiental y licitó a otras empresas. Oviedo refiere que las continuas reuniones con el alcalde Manuel Velarde fueron infructíferas, sus peticiones de estabilidad laboral para sus colegas no encontraron eco.

Meses después del despido masivo, Petramás también obtuvo la buena pro para la limpieza pública en San Isidro, pese a que con anterioridad la misma gestión de Velarde había anulado un proceso de contratación con dicha empresa por indicios de corrupción.

Según Raúl Oviedo, la predilección por la empresa Petramás que comparten Luis Castañeda y uno de sus principal opositores, Manuel Velarde, actual alcalde de San Isidro y candidato por el sillón municipal de Lima en las próximas elecciones ediles, es más que preocupante no solamente para los obreros de Sitobur sino para toda la ciudad.

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Alan Benavides

Terminé Periodismo, fotografío protestas y escribo sobre conflictos sociales. No me gustan los gobiernos, ni autoritarios, ni represores, ni ninguna forma de poder.