Nicaragua: “Esos mismos barrios que levantaban barricadas con el Frente, ahora las están levantando contra el Frente”

Dos estudiantes de Nicaragua llegan al Perú para relatar el trágico conflicto interno que vive su país. Ambas se consideran sandinistas y afirman que el gobierno de Daniel Ortega está muy lejos del discurso supuestamente revolucionario que pregona ante la izquierda internacional.

“Ortega es un presidente inconstitucional, un violador, un dictador y un asesino. Nicaragua ha sido un país marcado por un conflicto de toda la vida. No hay ninguna generación que ha vivido libre de conflicto” comenta una de las estudiantes en su rápido viaje por Perú para difundir lo que está ocurriendo en su país. Ambas estudian en la Universidad Centroamericana, ubicada en Managua, y prefieren guardar total anonimato.

Cabe recordar que en 1979 Nicaragua era regida por la dictadura militar del general Anastasio Somoza, cuya acaudalada familia ya gobernaba el país desde los años treinta, con el beneplácito del Estados Unidos en plena Guerra Fría. Ese año es derrocado por la revolución sandinista, de carácter socialista y marxista leninista. “¿De dónde sale Daniel Ortega? Surge el Frente Sandinista y varias caras ahí. Está la Junta de Gobierno. Daniel Ortega está dentro de esa junta para dirigir el país. En las siguientes elecciones, él se postula. Y gana. En realidad no era un líder durante la revolución. Estuvo preso mucho tiempo y después vivió en Costa Rica, en el exilio. Lo pusieron porque pensaron que iba a respetar los acuerdos de la Junta, pero no fue así”.

Durante toda la década de los ochenta, el sandinismo gobernó el país enfrentando el terrorismo de la Contra, grupo armado y financiado por los norteamericanos. En 1990, pierden las elecciones, sucediéndose en Nicaragua una serie de gobiernos de derecha, hasta que Ortega vuelve a triunfar en los comicios presidenciales de 2007. El Frente Sandinista retoma el poder tras más de una década de campaña política en los barrios populares. “Han hecho un trabajo de base súper bien hecho, como ningún otro partido tiene en Nicaragua. Gana Ortega con menos de la mitad del porcentaje de los votos, que ya era cuestionable. Después se postuló de nuevo a la presidencia, aunque no era posible, tuvo que modificar la Constitución. Ahora la vice presidenta es su esposa”.

Las jóvenes relatan cómo el nuevo régimen orteguista fue tornándose más autoritario en su segunda gestión que en los ochenta: “Primero, modificar la Constitución. Después, el control de los canales de comunicación. Los poderes del Estado, sobre todo el Poder Electoral, le han permitido reelegirse. Se ha enfocado en desarticular cualquier movimiento social. Le ha negado la entrada al país a muchísimas ONGs. Para congraciarse con la Iglesia, penalizaron el aborto terapéutico. El enemigo número uno del gobierno fueron los grupos feministas. Y por ahí empezó”.

“Mi papá fue guerrillero y mi mamá estuvo en la alfabetización. Su papá también estuvo en el servicio militar. Nuestra familia es sandinista, que una vez desde el 2007 que comenzamos a ver toda esta corrupción, nos separamos”.

“Todo esto comenzó con un incendio en una reserva natural de Nicaragua: Indio Maíz. Se cree que fue provocado por ellos, porque tienen mucho comercio con madera ilegal. No lo querían apagar, rechazaban ayuda internacional. Los activistas del medio ambiente se comenzaron a levantar en protestas. Al final se apagó el incendio, porque llovió y hubo mucha presión, pero muchos días después, muchas hectáreas quemadas. Fue terrible.”

Tan solo unos días después de extinto el incendio forestal, se prendió la chispa de la convulsión social en Nicaragua: “Salió una nueva reforma del seguro social, porque está quebrando, entonces era terrible la reforma, y comenzaron las protestas súper fuertes. El gobierno tiene la Juventud Sandinista, que son las turbas que matan, son paramilitares. Son a los que mandan para crear disturbios junto con la Policía. Comenzaron a golpear a periodistas, a protestantes. La gente se comenzó a levantar y a salir a las calles. Esto que pasó fue el dieciocho de abril. El diecinueve, el primer muerto, que nosotros no celebramos”.

“Daniel Ortega hace esa revocación de esa reforma del INSS [Instituto Nacional de Seguridad Social], que es también ilegal, creyendo que las protestas se iban a calmar. Pero ya había pasado toda esa represión, la gente dijo no. No es por el INSS, es por la violación de su hijastra, por el fraude electoral, por los asesinatos en el campo. Comienzan a hacer quemas de las banderas del Frente, símbolos, incluidos los árboles de la vida. Sale un odio reprimido”. Dichos árboles, conocidos como los chayopalos, son costosas estructuras metálicas puestas en las calles por órdenes de Rosario Murillo, esposa de Ortega, apodada la Chayo.

Los universitarios empiezan a tomar sus claustros y a rebelarse contra el UNEN [Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua], sindicato estudiantil orteguista. Según acusan las entrevistadas, dicho gremio está conformado por miembros de la Juventud Sandinista treintañeros que llevan más de una década inscritos en un solo curso, que reciben un salario del INSS y suelen obligar a los alumnos novatos a asistir a los mitines del partido. “Los chavalos comienzan a reclamar justicia, democracia y autonomía universitaria”.

En las calles las protestas se convirtieron en batallas campales: “Los ciudadanos comienzan a poner tranques en las carreteras, como una forma de autodefensa, para que la Policía y las turbas no puedan entrar. A ellos los desestabiliza, hacen negocios con la tala ilegal y con droga. Estos tranques empezaron a obstaculizar que pasen todos los camiones”.

“Estamos buscando un diálogo nacional y ellos aceptan. Se conforma una Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que es de nuestro lado, y un grupo del gobierno. Es la primera vez que Daniel Ortega se sienta a hablar con alguien que no esté de acuerdo con él. Fue televisado y los universitarios le dijeron todo, que era un asesino, un violador, en su cara. Fue como triunfo”. La Iglesia se convirtió en un actor muy activo contra el régimen de izquierda: “El mediador del diálogo es la Conferencia Episcopal de Nicaragua, porque es un país muy católico”. Las activistas señalan que igual las negociaciones quedaron en papel mojado, puesto que los acuerdos se incumplieron.

Las hostilidades por parte de la Policía y las turbas sandinistas contra los manifestantes se acentuaron: “Atacan a los tranques, atacan a las universidades. La UNAN [Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua] es la que ha estado más fuerte, hubo un ataque de veinte horas, no dejaron pasar ambulancias ni a la Conferencia Episcopal. Murieron dos personas, un muchacho que agonizo porque no dejaban pasar la ambulancia y otro que murió instantáneamente. Los chavales lograron ser evacuados a la catedral. Lograron que dejen entrar buses, después de los ataques. Fue horrible, quedó un reportero del Washington Post dentro de la Iglesia”.

“También atacaron Masaya, uno de los pueblos que ha estado más en resistencia, donde está Monimbó, un pueblo indígena que ha sido históricamente del Frente. Se han volteado y ha sido el pueblo que más resistencia ha puesto. Llevamos más de trescientos cincuenta muertos, muchos estudiantes. Siguen saliendo a las calles, a pesar que en cada una de las marchas muere alguien porque hay un ataque. En mi opinión, esto no va a parar hasta que él se vaya. La revolución es completamente de Daniel contra el pueblo. Todo el mundo sabe quién lo está haciendo, hay miles de desaparecidos, miles de torturados, mucha gente que aparece muerta en la calle con signos de tortura. Con lo único con lo que se están defendiendo es con morteros con pólvora y con tiradoras para piedras. El Estado con armas de guerra contra el pueblo desarmado”.

“Ortega tiene un discurso para afuera que es antiimperialista, de izquierda, socialista. A puerta cerrada, su familia es la que tiene más empresas privadas en el país. Son dueños de los canales de comunicación, de hoteles, en todos los negocios, de gasolineras”. Como era de esperarse, la izquierda internacional ha condenado las protestas, tildándolas de intentos golpistas auspiciados por la derecha, del mismo modo que se calumnian las protestas estudiantiles en Venezuela: “Es un doble discurso. Con esto del antiimperialismo, supuestamente nosotros, auto convocados, somos financiados por la CIA, que nada que ver. Nos llaman grupos vandálicos de la derecha. El que se encierra a negociar con los gringos es él. Tiene negocios en Estados Unidos”.

“Hay mucha crítica en torno al COSEP [Consejo Superior de la Empresa Privada], porque ellos por años han sido los aliados de este gobierno. Hemos exigido paro nacional y ha habido mucha resistencia por parte de la empresa privada. Hemos tenido dos paros nacionales, uno de los cuales fue un éxito. Estamos exigiendo paro indefinido, desobediencia tributaria”. Mientras el empresariado mide sus conveniencias en apoyar al gobierno o a los manifestantes, el pueblo lucha contra el poder económico que ejerce la cúpula sandinista. “El dinero es la única manera en que a ellos realmente les toca. Y es la manera en que nosotros nos defendemos, porque en el paro nacional nadie sale a las calles, mientras que en las marchas siempre nos matan”.

Los universitarios se rebelan contra la represión policial y contra la cúpula de la UNEN que no los representa

ACTIVISMO ANTE A LA REPRESIÓN

“Ha sido una cosa súper horizontal, han sido movimientos auto convocados, son amigos que se juntaron. Alguien lo puso en las redes sociales, eso se corrió, llegaste ahí y no hay nadie que dirija esa marcha. Han surgido un montón de grupos, algunos que buscan casas seguras, porque el tema de los barrios es complicado, todo el mundo te conoce”. Mientras la revolución sandinista de los setenta contaba con una férrea dirigencia comunista, la nueva revolución cívica en Nicaragua tiene un cariz más diverso y participativo, más propio de los actuales activismos políticos en el mundo. “La organización del Frente, tienen mucha gente en los barrios que tiene como misión escuchar quien está de qué lado, pasar información y castigar a través de los programas sociales. Hay que mover a los chavalos a casas de seguridad. También muchísimos médicos. Estudiantes de medicina que salen ensangrentados y aun así les disparan. Todo lo que hacemos es auto gestionado, nadie nos financia. Hay brigadas médicas y esos van a rescatar a la gente, están en las marchas preparadas para los ataques. Hay un grupo que se llama Sanar, haciendo atención psicológica online, dentro de la UNAN, con heridos y con madres de heridos y asesinados y afuera de las cárceles”.

“Pero está también la estructura en los barrios, que se ha organizado para hacer tranques. Para organizar los recursos, la defensa, la pila de piedras, etc. Eso no ha sido por redes, ha sido más tradicional y montado, irónicamente, en una estructura que dejó el Frente. En esa memoria colectiva de qué es resistir a una dictadura, que fue educado por el Frente Sandinista. Lugares históricamente sandinistas como Masaya, Monimbó, donde asesinaron al hermano de Daniel Ortega. Monimbó fue el primer lugar en volteársele, además en una táctica militar, para mí, impresionante. León, que fue la primera ciudad liberada del régimen de Somoza por el Frente Sandinista, se levantó súper fuerte. Sutiava que es otra comunidad indígena en León. Esos mismos barrios que levantaban barricadas con el Frente ahora las están levantando contra el Frente”.

“Esos barrios han sido castigados. En uno de los barrios había una casa muy grande y la Policía quería poner sus francotiradores ahí y no los dejaron entrar y quemaron la casa. Murieron seis, dos bebés quemados, toda la familia. La familia que no estaban en ese momento ahí, han sido perseguidos. Luego murió otro niño de un año, Teyler, su papá lo llevaba en los brazos y le pegaron un balazo. Hubo otro caso de un bebé con una bala en la tráquea, pero sobrevivió. Había un tiroteo y entró la bala en la casa. Muchos tienen menos de diecisiete años, chavalos de secundaria o que nunca han estudiado”.

Otra táctica intimidatoria del gobierno, además de la represión, es sembrar delincuencia en un país que históricamente no ha padecido este tipo de violencia, pese a situarse en el corredor centroamericano de la droga. “Han financiado gente de maras, se han encontrado a varios salvadoreños, confiesan que han sido traídos y que están en la planilla del INSS. Son personas que están armadas, Daniel se va a ir y el país se va a quedar con delincuentes armados. Hay muchísima inseguridad ahora. Hay toque de queda. No es oficial, pero no puedes salir después de las cinco. Grupos delincuenciales que han armado y estás en la noche tratando dormir y se oyen balas. No sabes qué está pasando, pasan baleando las casas de la nada, realmente nadie está seguro”.

FEMINISMO Y REVOLUCIÓN

“La revolución será feminista o no será. En el Frente se dejó muy de lado las necesidades de las mujeres, de las comunidades indígenas, de todos los excluidos. Se dijo: una vez que ganemos, empezaremos a trabajarlo, eso va después. Nosotros estamos diciendo: No, eso tiene que ir ya. El rol de las mujeres también ha sido algo novedoso. Las mujeres en las trincheras. La UNAN tenía dos meses de estar tomada, su sistema de seguridad era por portones, los jefes de portones eran los encargados de la seguridad y eran mujeres. Pasás por la barricada y ves a un montón de hombres y de repente escuchás a una chavala y llega el montón de hombres con los morteros siguiéndola a ella porque es la líder y en ese portón no se acosa a nadie. Se ha demostrado ese liderazgo femenino, mucho más conciliador, mucho menos autoritario y que le ha dado oportunidad a los sentimientos, de cómo estás, si estás bien o no”.

“El movimiento feminista ha existido tiempo y ha sido muy importante en la historia de Nicaragua. Pero hay dos grupos feministas, el de las viejas feministas, que también están apoyando y el de las jóvenes, que estamos tratando de incluir el feminismo. Las otras estuvieron en el tiempo de la revolución, donde sus necesidades no eran importantes y nosotras estamos retomando nuestra revolución”. Según cuentan, la respuesta de la dirigencia sandinista ante las demandas feministas siempre fue la misma: “El Frente dijo no, ahorita eso no es prioridad, a pesar de tener un montón de comandantes revolucionarias mujeres. Mujeres que fueron súper importantes para la revolución, pero porque hicieron cosas de hombre. Pero si venís con temas de aborto, no”.

ESTADO POLICÍACO

“Necesitamos justicia por los asesinados, por los torturados, por los desaparecidos, por los heridos. Muchos han quedado heridos de por vida, sin ojos, no puede caminar. También queremos que Daniel Ortega, Rosario Murillo, Gustavo Porras, Roberto Rivas, toda esa gente corrupta tiene que ser enjuiciada, para que podamos cerrar esa etapa”.

“La Comisión de la Verdad se estaba pidiendo desde el inicio. Antes del diálogo nacional pusimos una serie de requisitos, no se cumplió ninguno. No se sacaron acuerdos tampoco. Uno de los requisitos, que empezase un proceso de investigación por organismos internacionales de derechos humanos por estos asesinatos. Si Sonia Castro, ministra de Salud, está siendo investigada porque negó la atención médica a heridos y niños y por eso murieron, entonces ella no puede ser ministra”. Ante la negativa de los activistas que exigían la supervisión de entes internacionales, el gobierno terminó imponiendo una Comisión de la Verdad presidida por Gustavo Porras, presidente sandinista del Poder Legislativo. Desde luego, carece de credibilidad.

“Y bajo esa excusa de la Comisión es que encarcelan a Brandon y Glenn, dos jóvenes en extrema pobreza, negros, de la costa Caribe de Nicaragua, por el asesinato de un periodista que se sabe que es mentira. Al periodista Ángel Gahona sí lo asesinaron, pero fue un francotirador. Agarraron a dos personas que pensaron que el país no se iba a levantar, porque es un país bien racista y clasista. Esa Comisión de la Verdad se convirtió en una cosa bien peligrosa, ahora vas preso vos por asesinar a tus amigos. Son los mismos asesinos investigándose”.

“Ese es el tema en los barrios, así trabaja el Frente. No es que seas reconocido, es que fuiste a la UNAN tal día y eso es suficiente. O que cuando pasó la caravana por tu barrio tu mamá sacó una bandera azul y blanco y ya es suficiente razón para quedar fichado y entonces te van a saquear, te van a quemar, te van a amenazar, hasta que te matan. Es súper eficiente ese sistema, no se les pasa mucha gente. Tienen todo el sistema a su mano. Incluso empresas de telefonía. Pidieron a los bancos información sobre sus clientes. Rápidamente te localizan.  Con eso te dan miedo, llegan y te toman foto. Hay el Consejo de Poder Ciudadano que son realmente agentes que son del barrio y le pasan la lista a los paramilitares y la Policía. Ellos ya se ocupan de llevarte. Una cárcel que se llama El Chipote, que usaba Somoza para torturar a los sandinistas y ahora Daniel para torturar presos políticos”.

“Uno de los líderes campesinos, Medardo Mairena, estaba yendo a Estados Unidos para denunciar y lo agarraron en el aeropuerto porque hubo unos enfrentamientos donde murieron policías. Dicen que él los mató y eso fue en la frontera con Costa Rica y él estaba en Managua. Están buscando encontrarte algún delito y condenarte. Brandon y Glenn, llevan meses encarcelados y los pasaron a una cárcel de máxima seguridad. Sin un abogado que hable su idioma, tuvieron un juicio en español. No pueden ver a su familia, y uno de ellos necesita una operación para sacarse una bala de la espalda. Es porque son negros, son gente en situación de pobreza”.

Fotos de Jai G.

DOS NICARAGUAS ENTRE EL PACÍFICO Y EL ATLÁNTICO

“Esto que pasó con el periodista y los chavalos, fue en Bluefields. La zona Caribe de Nicaragua ha sido históricamente excluida por los gobiernos, desde la Colonia fueron colonizados por los ingleses y el resto del país por los españoles. Hay una diferencia cultural enorme, ahí entraron muchos esclavos africanos, en el Pacífico son colores de piel más claros y en el Caribe está la población afrodescendiente. Grupos indígenas hay por todo el país. Monimbó y Sutiava, en el Pacífico, son dónde ha sido más fuerte la resistencia contra el régimen. Son grupos indígenas que se han visto forzados a convivir con nosotros y que han tenido que renunciar a muchas de sus prácticas. Sutiava tiene su propio consejo de ancianos, no se puede comprar la tierra, igual en Monimbó”.

En el Caribe está el tema de Bosawás que es otra reserva natural muy grande, viven distintas comunidades indígenas. La familia Ortega Murillo y otros empresarios han metido colonos del Pacífico a comprar tierras, aunque es ilegal y se vuelven dueños de tierras que son sagradas y cortan madera y la venden. No son muy populares en las zonas indígenas. Han vivido la represión dura como no la hemos vivido en la ciudad y por un tiempo prolongado. Ha sido complicado, pero en la mesa de diálogo son los que menos están representados”.

Cabe recordar también el largo conflicto social en la zona de Bluefields por el Canal de Nicaragua, enorme proyecto de capitales chinos para construir un canal interoceánico, que vulnera territorios de comunidades afrodescendientes e indígenas en zonas como Monkey Point.

PARTIDO ÚNICO

“Hay muchos partidos que han sido cómplices de Ortega. El Movimiento Renovador Sandinista [MRS], el que está más perseguido porque siempre ha sido opositor. Daniel Ortega lo odia. Surge a partir del quiebre del noventa”. El discurso orteguista vincula las protestas a la lógica reduccionista de partidos. “No pueden entender que un movimiento sea horizontal y no tenga una estructura como la que ellos tienen. Que no sea autoritario. Dentro de la lucha se ha pedido que los partidos políticos no salgan, que no haya ninguna bandera. Creo que ningún partido político es la opción. Supuestamente estamos financiados por la CIA y por el MRS. Hay varias organizaciones feministas, de derechos humanos, pero no se están perfilando para ser partidos políticos”.

“Estamos luchando con mucha desinformación de parte de los medios del régimen. Desde hace mucho tiempo los medios, los canales de televisión, todo pertenece de alguna manera a Daniel Ortega. Los medios son privados, no hay ninguno que sea estatal. Manejan una de las gasolineras más grandes, con petróleo venezolano. Como tienen tantos hijos, a cada uno le crean su negocio. Uno es Nicaragua Diseña, plataforma para nuevos emprendedores de moda, la patrocina el Ministerio de Turismo. Cuando él viaja y lleva a sus asesores, es un viaje familiar. Ese es su equipo”.

“Hace mil años que es así. Es una ridiculez que la vicepresidenta sea su esposa. Es un violador. Y eso te demuestra el machismo del país, no solo es racista ni clasista, es machista primero. Este escándalo de la violación de su hija es de antes de 2006. Ella se fue del país, pero no era una cosa pública y en el 2000, desde el extranjero salió la denuncia pública. Pero ya se sabía. Decían que eran los neoliberales haciéndole la campaña. Todavía la gente seguía apoyándole, considerándolo un buen presidente a pesar de que era un violador. Y la esposa apañó a Daniel Ortega por poder y le pidió a su hija que le firmara un documento que no iba a denunciar nunca más a su esposo. La hija está exiliada. No puede entrar al país”.

Imágenes de la revolución sandinista contra la dictadura de Somoza en 1979. Se ve a un joven Daniel Ortega

Alan Benavides

Terminé Periodismo, fotografío protestas y escribo sobre conflictos sociales. No me gusta ningún gobierno, ningún poder económico, ningún autoritarismo, ninguna represión.