[FOTOS] Marihuana medicinal: Más cannabis, menos convulsiones

El pasado jueves por la mañana, las madres del colectivo Buscando Esperanza encabezaron una protesta por el libre acceso al cannabis medicinal. Llegaron a la plaza San Martín, donde firmaron una carta que entregaron al congresista oficialista Alberto De Belaunde, quien respalda su reclamo. A esas mismas horas, el Ministerio de Salud emitía la resolución ministerial 096-2017, que anunciaba la conformación de un comité de expertos para estudiar la legalización de la marihuana para uso medicinal.

El controversial tema saltó a la agenda pública desde que el ocho de febrero se allanó un departamento de San Miguel donde funcionaba un laboratorio en el que se elaboraba aceite de marihuana para uso medicinal. La noticia resaltó por la firmeza con el que este mismo grupo de madres demandaron la legalización de la planta contando los desgarradores testimonios de sus hijos enfermos y cómo habían mejorado con el consumo de esta.

Yanet Soto es madre de Mateo, pequeño de cuatro años que padece de esclerosis tuberosa: “A mi hijito le empezaron sus espasmos al año y dos meses y tuvo su tratamiento, con medicamentos que nos mandaron traer de España. Tuvo todo un proceso en el que no le paraban los espasmos para nada. Desde quincena de noviembre me mandé a traer el aceite de cannabis de los Estados Unidos”.

También relata que hubo un tiempo en el que la pasó realmente mal, porque creía que Mateo nunca mejoraría. Sin embargo, leyó sobre el aceite de cannabis: “Buscábamos miles de medicamentos y ninguno te hacía bien. Hasta que, investigando e investigando, viajamos a Chile con mi esposo. Y allá son muchos más avanzados porque tienen una fundación del cannabis medicinal. Llegamos a la conclusión que Mateo tenía que utilizarlo. Y lo utilizó desde el año pasado y hace un mes y medio mi hijito no tiene ni una crisis. No tiene nada”.

Efectivamente, en Chile se ha legalizado la marihuana con fines medicinales y se ha tratado con mucha seriedad el tema. En la actualidad, se realiza la mayor cosecha de cannabis de toda Latinoamérica que servirá para estudios clínicos y finalmente para el tratamiento de pacientes con enfermedades oncológicas, epilepsia refractaria y dolores crónicos. Otros países donde se ha aprobado el uso medicinal de la marihuana son México, Colombia, Puerto Rico, Brasil, Uruguay y en veinticinco estados norteamericanos.

Jhonatan Díaz se sumó al movimiento por su enamorada: “Ella es la que consume el aceite y le está yendo muy bien. De niña tuvo una fiebre muy alta que terminó por quemarle una de sus neuronas. Desde ahí tuvo problemas psicóticos, depresivos, ganas de querer pegar a las personas. Todo lo que podrías pensar que es propio de una persona loca. Reacciona mal. Pero ahora está tomando el aceite y ha dejado de tomar los medicamentos anteriores, que eran muy fuertes y solamente la hacían dormir.”

Cabe recalcar la diferencia en el uso medicinal y en el uso recreativo del cannabis. Entre los más de cuatrocientos componentes activos que tiene dicha planta, destacan dos en los efectos que provocan a los consumidores: el tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD). Mientras  el THC es el que origina la sensación alucinógena, el CBD funciona como tranquilizante y relajante muscular.

Gracias al cruce de las plantas, en la actualidad se puede encontrar variedades de marihuana que poseen el CBD casi al cien por ciento, reduciendo el THC a un mínimo. Estos son las plantas de las que se extrae el aceite que servirá como medicamento para quienes necesitan tratar enfermedades que van desde el Alzheimer hasta el cáncer. Cada padecimiento suele tener una dosis exacta para aliviarlo adecuadamente.

Fotos de Jai G. y Alan B.

“Además hay otras maneras de consumirla medicinalmente, como en vaporizadores, bebidas, con alimentos y destilados, aunque estas formas no sean muy conocidas en nuestro país” sostiene Luis Caqui, más conocido como Ned Kento, quien afirma se ha hecho un experto leyendo todos los estudios sobre la marihuana que han pasado por sus manos. El interés es debido a su nieta, quien padece del síndrome de West: “Es una epilepsia severa, intratable e incurable según los médicos. Lo que es peor, yo he andado de hospital en hospital esperando a que alguien me dé una salida. Pero me dijeron lo mismo: el cuarenta por ciento de los niños fallecen antes de los dos años y los que sobreviven nunca van a hablar, nunca van a caminar y van a ser retrasados mentales”. Pese a esto, no se rindió y cuando leyó sobre una niña norteamericana tratada con la yerba, no dudó el probarla. “Yo traje el primer pomo de Estados Unidos hace dos años y gracias a eso mi niña mejoró. Ahora es una niña normal, una niña que está caminando y que está empezando hablar. Tiene todo su sistema cognitivo al cien por ciento. Ya no necesita ningún medicamento, no toma ninguno”.

Lo que más le preocupa a Ned Kento es que el autocultivo de marihuana no sea legal y al contrario, sea criminalizado, con lo que terminaría siendo un medicamento de último recurso para los padres. “Si para un niño el aceite de cannabis fuera un medicamento de primera línea, entonces habrían muchos niños que se salvarían. La cosa es atacar al principio. Las personas que tienen menos de dos años de medicación y que usan el aceite de cannabis prácticamente van a sanar. Eso es lo que va a pasar.”

Las madres de Buscando Esperanza afirman que el Estado las lleva a la ilegalidad, porque saben que el aceite de cannabis funciona y no dejarán de usarlo. Las mujeres ahora optan por la importación. Un frasco les puede costar ciento cincuenta dólares. “Es caro, pero aun así es más barato que las antiguas medicinas que tomaba mi bebé y que no le hacían bien”. Estiman que con el autocultivo el medicamento costaría unos cincuenta soles. “El dolor no puede esperar” rezaba una de sus arengas.

María Sosa

Periodista que básicamente escucha, denuncia y escribe.